Heridas

Aporte enviado por  Magdalena de la Cerda Oneto, estudiante de antropología 

Avenida Libertador Bernardo O'higgins entre las esquinas de Vicuña Mackenna y Ramón Corvalán

12 de Noviembre del 2019, 18.30 hrs. 

Desde mi punto de vista, el cuerpo muta todo el tiempo, el cuerpo sana, transforma, duele y finalmente cambia. Esto lo hace en gran medida, por el colectivo, a veces por incentivos positivos o bien, negativos. Esos días, el cuerpo dolía mucho: los pies de tanto caminar, el corazón de tanto enojo o angustia, los brazos por el caceroleo constante, la espalda por dormir mal. Sin embargo, cuando más dolía, era cuando veías a les compañeres con balines en la cara, en los ojos o el cuerpo. Ahí, su dolor, se hacía el mío: el cuerpo colectivo. Mientras tanto, el sufrimiento solo cesaba cuando cuando se acerca alguna persona y empezaba a limpiar la herida y luego a sanarla: gracias a todos y todas esos pequeñxs heroes/heroínas por curarnos, por sanarnos. Gracias a los que resistieron: gracias a la colectividad por hacerme parte.

Los vídeos mandados no son lo suficientemente largos, sin embargo, me gustan porque representan un pequeño instante sumamente poderoso: sanar las heridas y seguir, porque hasta la fecha no hemos conseguido nada.